🎢🧠 La montaña rusa del refuerzo variable: Adicción al reconocimiento en el contexto de la pareja 💞
- Theo Weber Guzman
- 24 ene
- 6 Min. de lectura
Actualizado: 24 ene
Son las 10:47 p. m. La luz del celular tiñe la habitación. Ella (o él) dice: “Ya voy… dame un minuto”. Ese minuto se vuelve veinte. Un video más. Una notificación. Un “me gusta” que aparece y desaparece. Un mensaje que no llega. El pulgar sigue bajando, como si el siguiente gesto fuera a traer “algo”. La otra persona, a su lado, no está celosa del teléfono. Está triste. Porque el rival no es alguien: es una ruleta. 🎰📱
A este fenómeno le llamo, en términos neuroconductuales, la montaña rusa del refuerzo variable: un sistema de recompensas impredecibles (a veces sí, a veces no) que puede volver adictivo el acto de buscar aprobación, likes o “la próxima victoria” (en apuestas, trading impulsivo, videojuegos, etc.). Y lo más delicado: no solo captura al individuo; captura el vínculo.
En el marco del Efecto TEO, se plantea que la pareja puede funcionar como un “campo” de coherencia e intención compartida, donde el “Nosotros” es más que suma de dos voluntades (e Book: PROSPERIDAD RESONANTE) . Esta idea, traducida a lenguaje neurocientífico-relacional, tiene una lectura potente: la pareja es un sistema de regulación mutua (atención, emoción, seguridad). Cuando el refuerzo variable se instala, rompe la previsibilidad, y sin previsibilidad no hay seguridad.
1) 🧲 ¿Por qué lo impredecible engancha más que lo “bueno”?
En psicología del aprendizaje, B. F. Skinner mostró que los comportamientos se sostienen por sus consecuencias. Un hallazgo clave (formalizado con Ferster & Skinner) es que los programas de refuerzo intermitente, especialmente el ratio variable, producen respuestas muy resistentes a la extinción: si la recompensa llega “de vez en cuando”, el cerebro aprende a insistir.
Apuestas: refuerzo de ratio variable clásico: no sabes cuándo ganas, por eso sigues. 🎰
Likes y reconocimiento social: no sabes qué publicación “pega”, qué mensaje responde, qué story recibe reacción. Entonces repites. 📲
Aprobación en la pareja (cuando está dañada): hoy te presta atención, mañana no; hoy te valida, mañana te ignora. Ese patrón también engancha, pero duele.
Lo crítico no es la dopamina “porque sí”. Lo crítico es la incertidumbre, porque obliga al sistema nervioso a mantenerse en modo búsqueda.
2) ⚡ Dopamina: menos “placer” y más “aprendizaje por sorpresa”
La dopamina suele simplificarse como “la molécula del placer”. En neurociencia moderna, a partir del trabajo de Wolfram Schultz, se entiende mejor como señal de error de predicción: sube cuando ocurre algo mejor de lo esperado, y cambia el aprendizaje cuando el resultado sorprende.
Traducción simple:
Si sabes que te van a premiar, el cerebro se acostumbra.
Si no sabes si te van a premiar… el sistema se hiperactiva. Ese es el motor de la montaña rusa: “¿y si el próximo sí…?” 🎢
Por eso una notificación impredecible puede sentirse más urgente que una conversación real que “ya está disponible”. La conversación es estable; la notificación es azar.
3) 📱🎰❤️ Tres máquinas distintas con el mismo algoritmo
A) Likes y reconocimiento
El reconocimiento social activa circuitos de recompensa (y también circuitos de amenaza cuando falta). Pero lo que engancha no es solo recibir un like: es no saber cuántos, de quién, cuándo, por qué.
B) Apuestas
Aquí el sistema está diseñado para maximizar persistencia: recompensa variable, falsas esperanzas, “casi gano” (near-miss), y rituales que crean ilusión de control.
C) La pareja, cuando cae en patrón intermitente
Este es el punto más delicado: cuando la validación afectiva se vuelve una “máquina”:
Te responde con cariño… después desaparece.
Te busca intensamente… luego te castiga con silencio.
Te da migajas de ternura… y tú te aferras a esas migajas como si fueran pan.
Ese patrón no solo rompe el amor: desorganiza el sistema nervioso.
4) 💞 La historia: “No estoy compitiendo con alguien… estoy compitiendo con la incertidumbre”
Lina y Marcos llevan siete años. No se gritan. No se insultan. “No pasa nada grave”, dicen. Pero cada noche ocurre lo mismo: Marcos cae en apuestas deportivas “pequeñas” y en redes “solo un rato”. Lina se queda esperando. Cuando él por fin deja el teléfono, busca cariño… a su manera: rápido, sin presencia, como quien “cumple”.
Lina explota un día por una tontería: una taza mal lavada. Marcos responde: “¡Pero si no es para tanto!”.Y no. No es la taza.
Lo que Lina no sabe explicar, pero su cuerpo sí sabe, es esto: ella está viviendo con un refuerzo variable emocional. A veces lo tiene. A veces no. Y ese “a veces” es una tortura silenciosa.
5) 🧨 La crítica central: esto no es solo “falta de voluntad”; es diseño + vulnerabilidad
Ser crítico aquí es necesario: muchas plataformas y entornos están diseñados para capturar tiempo de atención mediante incertidumbre programada. Y las apuestas hacen lo propio con el dinero.
Pero también hay una verdad incómoda: el refuerzo variable se agarra con fuerza cuando encuentra una herida previa:
necesidad de aprobación,
apego ansioso,
estrés crónico,
baja autoestima,
sensación de vacío,
o una relación que ya perdió rituales de reconocimiento.
Aquí la pareja tiene un rol decisivo: puede volverse cómplice del ciclo (“déjalo, así es él/ella”) o puede volverse espacio de recuperación.
6) 🧠🤝 Efecto TEO, traducido a vínculo: pasar del azar a la coherencia
En el planteamiento del Efecto TEO, la pareja se entiende como una unidad (“Nosotros”) capaz de sostener un campo de coherencia e intención (E Book: PROSPERIDAD RESONANTE) , y se enfatiza la intención compartida y la resonancia como base del bienestar relacional. También se afirma que el “Nosotros cuántico” puede convertirse en célula generadora de estructuras nuevas.
Si lo bajamos a neurociencia relacional (apego, co-regulación, hábitos), suena así:
El amor estable se construye con refuerzos predecibles, no con azar.
La pareja sana no funciona como casino emocional; funciona como hogar nervioso. 🏠🧠
La intención compartida no es magia: es dirección, acuerdos, rituales, repetición.
En otras palabras: el antídoto del refuerzo variable no es “prohibir”, sino restaurar coherencia.
7) 🛠️ Protocolo práctico para parejas: “Del scroll al nosotros”
A) 📜 Contrato de atención (7 días)
Durante una semana, acuerden tres cosas:
Ventana sin pantallas (mínimo 30 min/día)
Reconocimiento explícito (2 frases diarias cada uno)
Cierre del día (5 minutos: “¿Cómo estuvo tu sistema nervioso hoy?”)
No es romanticismo: es re-entrenamiento del circuito de recompensa hacia el vínculo.
B) 🎯 Sustituir refuerzo variable por refuerzo de sentido
En vez de “a ver si hoy me mira”, pasen a:
“A las 9:30 hacemos té y conversamos 15 minutos.” ☕La previsibilidad baja ansiedad y vuelve el amor habitable.
C) 🧯 Reparación rápida (regla de oro)
Cuando haya micro-ruptura (silencio, evasión, escape a pantalla), no lo dejen “madurar”.Hagan un guion breve:
“Me fui a la pantalla / a la apuesta porque estaba ansioso.”
“No fue contra ti.”
“Necesito 2 minutos para regularme.”
“Vuelvo y te miro.”
Eso reduce vergüenza y evita escaladas.
8) 🚨 Señales de que ya no es “hábito” sino dependencia
Mentir u ocultar uso (tiempo, apuestas, mensajes).
Irritabilidad cuando no hay acceso.
Pérdida de interés sexual o afectivo por el vínculo real.
Deudas o riesgos financieros.
Sensación de vacío/ansiedad que solo calma con pantalla/azar.
Si esto aparece, no lo traten como discusión moral. Trátenlo como lo que puede ser: un problema de regulación y control de impulsos, que merece apoyo profesional.
9) 💬 Preguntas para conversar esta noche (sin pelear)
“¿Qué te da el azar que sientes que te falta en la vida real?”
“¿Qué emoción aparece antes de que tomes el celular / apuestes?”
“¿Qué necesitaría pasar para que el ‘Nosotros’ vuelva a sentirse seguro?”
“¿Qué ritual pequeño podríamos sostener por 30 días?”
La salida de la montaña rusa no es más control, es más vínculo 🎢➡️🏠
El refuerzo variable engancha porque promete vida a través de la incertidumbre. Pero en pareja, la vida no se sostiene con sobresaltos; se sostiene con presencia, ritmo y reconocimiento estable.
El Efecto TEO, al poner el foco en el “Nosotros” y en la intención compartida, puede leerse como una invitación contundente: dejar de mendigar micro-recompensas del azar y volver a diseñar coherencia afectiva. No para “sentirse bien” un rato, sino para que el sistema nervioso vuelva a confiar… y el amor vuelva a habitarse.
📚 Autores y referencias (selección, estilo APA)
Ainsworth, M. D. S. (1978). Patterns of Attachment.
Baumeister, R. F., & Leary, M. R. (1995). The need to belong. Psychological Bulletin.
Berridge, K. C., & Robinson, T. E. (1998). What is the role of dopamine in reward? Brain Research Reviews.
Bowlby, J. (1969/1982). Attachment and Loss: Vol. 1. Attachment.
Deci, E. L., & Ryan, R. M. (2000). Self-determination theory. Psychological Inquiry.
Ferster, C. B., & Skinner, B. F. (1957). Schedules of Reinforcement.
Gottman, J. M. (1994). Why Marriages Succeed or Fail.
Koob, G. F., & Le Moal, M. (2006). Neurobiology of Addiction.
Schultz, W. (1997). Dopamine neurons and reward prediction. Journal of Neurophysiology.
Skinner, B. F. (1953). Science and Human Behavior.
Volkow, N. D., & Koob, G. F. (2015). Brain disease model of addiction. New England Journal of Medicine.
Weber Guzmán, T. (2025). Prosperidad Resonante: Co-crea Abundancia desde el amor y la ética.


Comentarios